24 años de lucha contra el embalse de Biscarrués

El 16 de febrero de 1987, la Junta de Gobierno de la Confederación Hidrográfica del Ebro, daba a conocer unos estudios por el que se pretendía la construcción de un embalse sobre el río Gállego, en el término municipal de Biscarrués. Se trataba de un gran proyecto de 192 hm3, aunque Eugenio Nadal, presidente por aquel entonces de la CHE, lo denominaba “el embalse pequeño de Biscarrués” ya que decía que “sólo” inundaría una localidad, Erés. Sus vecinos, ajenos a lo que acontecía en los despachos de Madrid y Zaragoza, se despertaban al día siguiente con las noticias de la prensa escrita, como la recogida por el Diario del Altoaragón bajo el título “Eres puede desaparecer bajo las aguas del Gállego” (Diario del Altoaragón 17/02/1987). Al día siguiente el titular de este mismo periódico recogía la contestación de los vecinos “No vamos a permitir que dejen morir el pueblo” (Diario del Altoaragon 18/02/1987). Desde entonces la oposición al embalse desde los grupos ecologistas y de los habitantes de la zona ha sido una constante. De la oposición a este embalse y al recrecimiento de Yesa nació COAPE (Coordinadora de afectados por Presas), que hoy bajo el nombre de COAGRET articula las luchas de los afectados por grandes embalses y trasvases en toda la península Ibérica.
La oposición local al embalse enseguida se organizó a través de varias asociaciones, de las que actualmente el referente es la coordinadora Biscarrués-Mallo de Riglos. A pesar de la gran amenaza contra la que luchamos, los momentos vividos en los diferentes actos durante todos estos años han tenido como protagonista la gran riqueza humana de toda la gente que lucha para  que el río Gállego siga siendo un río. Especialmente, al no encontrarse entre nosotros (atropellado cuando participaba en una prueba ciclista), recordamos especialmente a Mariano Cabrero, vecino de Eres, persona maravillosa que nos trasmitió el amor por su río.



Desde que hace 24 años se anunciara la realización de un embalse sobre el río Gállego, y a pesar de haberse aprobado en 1999 el proyecto de embalse grande, cada día de resistencia ha sido una victoria, y el proyecto sigue sin desarrollarse. Aquel grito lanzado en el 87 por los vecinos de Eres y reafirmado el día que Mariano fue enterrado en su cementerio,  de  no dejar que este pueblo desapareciera bajo las aguas de un "maldito pantano", hoy es un objetivo conseguido.


El presente lo marca el trámite de una nueva Declaración de Impacto Ambiental para el proyecto de 35 hm3, igual de innecesario e injustificado que el anterior. Los políticos, ajenos a su cometido, presionan para su construcción, por otro lado, los informes técnicos dejan bien a las claras el impacto social y medio ambiental que se produciría de llevarse a cabo. Nosotr@s seguiremos trabajando para que este proyecto nunca se haga realidad.

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