La oposición local al embalse enseguida se organizó a través de varias asociaciones, de las que actualmente el referente es la coordinadora Biscarrués-Mallo de Riglos. A pesar de la gran amenaza contra la que luchamos, los momentos vividos en los diferentes actos durante todos estos años han tenido como protagonista la gran riqueza humana de toda la gente que lucha para que el río Gállego siga siendo un río. Especialmente, al no encontrarse entre nosotros (atropellado cuando participaba en una prueba ciclista), recordamos especialmente a Mariano Cabrero, vecino de Eres, persona maravillosa que nos trasmitió el amor por su río.
Desde que hace 24 años se anunciara la realización de un embalse sobre el río Gállego, y a pesar de haberse aprobado en 1999 el proyecto de embalse grande, cada día de resistencia ha sido una victoria, y el proyecto sigue sin desarrollarse. Aquel grito lanzado en el 87 por los vecinos de Eres y reafirmado el día que Mariano fue enterrado en su cementerio, de no dejar que este pueblo desapareciera bajo las aguas de un "maldito pantano", hoy es un objetivo conseguido.
El presente lo marca el trámite de una nueva Declaración de Impacto Ambiental para el proyecto de 35 hm3, igual de innecesario e injustificado que el anterior. Los políticos, ajenos a su cometido, presionan para su construcción, por otro lado, los informes técnicos dejan bien a las claras el impacto social y medio ambiental que se produciría de llevarse a cabo. Nosotr@s seguiremos trabajando para que este proyecto nunca se haga realidad.




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